FITFOX
Qué cambia, a quién afecta y cómo preparar tu empresa
La facturación electrónica en España ya tiene calendario y supondrá un cambio profundo en cómo las empresas emiten, registran y gestionan sus facturas.
En los próximos años entrarán en juego varias normativas y sistemas —ley de facturación electrónica B2B, Veri*Factu o TicketBAI— que están generando bastante confusión entre empresas y autónomos.
En este artículo te explicamos, de forma clara, qué significa todo esto, cómo se relaciona y qué deberías revisar en tu empresa.
El cambio no es una sola ley, sino la combinación de varias medidas que buscan:
Esto se traduce en algo muy concreto:
Las empresas ya no solo tendrán que facturar, sino hacerlo bajo sistemas controlados y con requisitos técnicos específicos.
Para entender el cambio, hay que separar tres conceptos:
Es la base de todo.
Esta normativa establece que todas las facturas entre empresas y autónomos deberán ser electrónicas.
Esto implica:
Es la norma que define cómo deben ser las facturas.
Es el sistema que regula cómo deben funcionar los programas de facturación.
Obliga a que el software:
Es la capa que define cómo se generan y registran las facturas.
Es un sistema similar a Veri*Factu, pero aplicado en el País Vasco.
Cada factura:
Es un modelo más estricto, con control prácticamente en tiempo real.
Estas tres piezas no son independientes. Funcionan juntas:
El resultado es un nuevo escenario:
Facturas electrónicas + sistemas controlados + trazabilidad completa
Este cambio afecta a prácticamente todo el tejido empresarial:
Es decir, cualquier negocio que opere en entorno B2B.
El proceso será progresivo.
> No es un cambio de un día, pero sí un proceso que ya está en marcha
Más allá de la ley, esto es lo que realmente vas a notar:
Deberá estar adaptado a la normativa. No todos los programas actuales lo están.
Habrá que revisar:
La facturación pasará a estar mucho más controlada y automatizada.
No adaptarse a tiempo puede implicar:
Pero sobre todo:
Adaptaciones de última hora, con más coste y más complejidad
Aunque el calendario es progresivo, hay un factor clave:
La adaptación no es inmediata.
Requiere:
Por eso, cuanto antes se revise, más sencillo será el proceso.
Esta es la pregunta clave.
Cada empresa parte de una situación distinta:
Si quieres saber en qué punto estás y qué deberías adaptar en tu caso concreto, puedes revisarlo en una breve sesión.
No estamos ante una simple actualización legal, sino ante un cambio en la forma de facturar.
Y eso impacta directamente en cómo funciona tu negocio.
Anticiparse ahora es lo que marca la diferencia entre adaptarse con tranquilidad o hacerlo con prisas.
Si necesitas ayuda para entender cómo te afecta, en Fitfox acompañamos a empresas y autónomos en todo el proceso de adaptación, de forma clara y sin complicaciones.